PERRO GUÍA SINÓNIMO DE LIBERTAD
Por Carlos Mario Jaramillo
Amigo visitante, en este artículo usted encontrara reflexiones, historias y comentarios sobre lo importante que pasa hacer un perro guía en la vida de una persona ciega.
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Antes de conocer sobre los perros guía mi opinión de los mismos era muy compleja de definir, si bien entendía que era una buena opción de movilidad, y ya estaba demostrado por la historia de que estos ejemplares con su riguroso entrenamiento podían asistir a una persona ciega convirtiéndose en sus ojos. En mi caso en particular no consideraba tal hecho posible, debido a que el solo hecho de dejarse guiar por un perro implicaría depositar mi vida en las decisiones que toma el animal, como he narrado tal hecho me parecía terrible, debido a que toda la vida fui un usuario que se orientaba con bastón, fue necesario entonces cerciorarme por mis propios medios de la realidad que me negaba a entender, es así como algún día con la ayuda de un compañero de la Universidad nos dimos a la tarea de seguir a una amiga que se desplazaba con perro guía, en el recorrido mi amigo me iba contando como la hermosa labradora negra esquivaba obstáculos, paraba en los bordillos y estaba atenta a los cruces de las calles, tales descripciones de mi amigo me parecía difícil de creer, pero sin embargo me hacia la siguiente reflexión, “una persona ciega para esquivar un obstáculo cuando se moviliza con el bastón debe primero chocarse con el mismo, mientras que con el perro guía este es el que toma la decisión y por supuesto una decisión acertada”. Luego de esta experiencia empecé a hablar con mi amiga más frecuente del tema, enterándome de otros detalles más reveladores tales como; antes de ser acompañada por su perra guía mi amiga se desplazaba muy poco y cuando lo hacia, tal hecho le producía mucha inseguridad, sufriendo incluso accidentes que luego de estar acompañada por su labradora no le volvieron a ocurrir.
Es de anotar, que como valor agregado el perro guía se convierte en un permanente y fiel amigo de su amo ciego, ayudándole a nuestros compañeros a salir de la soledad en la que se habían sumido por causa de su ceguera. Con todos estos antecedentes relatados algún día tome la decisión de solicitar un pero guía, tengo que confesar que lo hice con la idea de ratificar mi escepticismo hacia los mismos, pues a pesar de todo lo vivido aún me seguía pareciendo que tanta maravilla narrada por mis amigos no podía ser cierta. Es de esta forma y con el apoyo de mis compañeros con perro guía que hago la solicitud a la Fundación Colombiana para el Perro Guía Vishnú del Cyprés recibiendo una calurosa bienvenida, con la respectiva aceptación de mi solicitud, previa confirmación de los datos necesarios para la misma.
Me parece relevante en este momento de la historia relatar el comienzo de mi proceso en la Fundación, como ya es sabido por todos ustedes venía con una idea contraria a la real, aclarando que siempre me han gustado los animales, en este momento fue cuando conocí a Tara mi actual perra guía, recuerdo como si fuera hoy que los primeros días fueron caóticos, llegando a manifestarle al entrenador la idea de no seguir en el proceso, siendo alentado por él, narrándome que esto era normal y que más adelante se iban a ver los resultados, tales palabras y el cariño por los animales me permitieron continuar descubriendo más adelante lo magnífico que es ser acompañado por un perro guía.
Para no hacer el relato muy extenso los invito a que esperen en un próximo artículo, la continuación de este relato en el cual se narraran mis cotidianas experiencias con Tara mi perra guía, de las cuales les puedo contar que el 99% han sido gratificantes.
Agradezco a la Fundación Colombiana para el Perro Guía Vishnú del Cyprés, al Dr. Pedro Jaramillo, al instructor Juan Carlos Guerrero y a todo el grupo de personas que hacen posible que este sueño de los perros guía en Colombia sea una realidad vigente y que proporciona felicidad e independencia a un grupo de personas ciegas que como regla general, se encontraban aislados por la sociedad.